
La primera eyaculación del varón adolescente, era celebrada en roma por su familia en una fiesta llamada Liberalia, celebrada el 17 de Marzo. Para la cultura greco-romana, Un varón en la cúspide de su masculinidad era lo más bello que se podía encontrar en el cosmos, así fuera fácilmente destruible. Esta fiesta celebra la cúspide de su virilidad. La celebración se asociaba a un dios ancestral de la fertilidad y el vino llamado Liber Pater, y se hacía con procesiones, sacrificios y cantos indecentes.
El cuerpo humano era lo más preciado para un greco-romano, y era una caldera de calor que necesitaba repetidas liberaciones de su presión interna; una eyaculación era la forma en que la sangre hervida que golpea las paredes de su cuerpo lograba liberarse a chorros por su pene erecto en forma de espuma blanca. La mujer, por otro lado, había recibido muy poco calor en el vientre materno, por lo que se le consideraba un trabajo incompleto, y la mestruación demostraba que no era lo suficientemente fogosa para quemar sus líquidos internos.
Galeno, el médico griego del siglo II, que dejó un legado importante a la medicina occidental al menos durante mil años, tenía muchos prejuicios y no hacía sino comparar a los hombres y a las mujeres. El dijo: "si no fuera por esta utilidad providencial de su exceso, deberíamos concluir que la mujer es simplemente un varón mutilado"
Todo lo anterior tuvo también repercusiones sociales, ya que al varón que cumplia con ser un ciudadano completo, se le permitía descargar su calor excesivo del modo que quisiera sin amenzar otro hogar, y es por eso que podía tener esclavos de ambos sexos que lo aplacaran, situación que debía manejar con discresión.
También en estas celebraciones, los varones jóvenes, normalmente entre los 12 y los 14 años, dejaban a un lado la bula praetexta, una bolsita de oro o de cuero dependiendo del nivel social, y que colgaban a modo de collar antes de esta edad, indicando que debían ser respetados.
Bibliografía:
Los misterios de la Edad Media, Tomas Cahill, Grupo Ed. Norma, 2006
http://en.wikipedia.org/wiki/Liberalia
http://en.wikipedia.org/wiki/Liber_Pater
http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Gazetteer/Periods/Roman/Topics/Daily_Life/children/bulla.html
Galeno, el médico griego del siglo II, que dejó un legado importante a la medicina occidental al menos durante mil años, tenía muchos prejuicios y no hacía sino comparar a los hombres y a las mujeres. El dijo: "si no fuera por esta utilidad providencial de su exceso, deberíamos concluir que la mujer es simplemente un varón mutilado"
Todo lo anterior tuvo también repercusiones sociales, ya que al varón que cumplia con ser un ciudadano completo, se le permitía descargar su calor excesivo del modo que quisiera sin amenzar otro hogar, y es por eso que podía tener esclavos de ambos sexos que lo aplacaran, situación que debía manejar con discresión.
También en estas celebraciones, los varones jóvenes, normalmente entre los 12 y los 14 años, dejaban a un lado la bula praetexta, una bolsita de oro o de cuero dependiendo del nivel social, y que colgaban a modo de collar antes de esta edad, indicando que debían ser respetados.
Bibliografía:
Los misterios de la Edad Media, Tomas Cahill, Grupo Ed. Norma, 2006
http://en.wikipedia.org/wiki/Liberalia
http://en.wikipedia.org/wiki/Liber_Pater
http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Gazetteer/Periods/Roman/Topics/Daily_Life/children/bulla.html
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